Publicaciones

Los acantilados se nos acercan y piden ayuda

El litoral vive una transformación continúa marcada por los factores marinos, como la altura de las olas o los temporales, y los factores continentales como pueden ser las lluvias o el tipo de litología. Analizar cómo se relacionan estos elementos es vital para poder saber cuál será el futuro de estas zonas, pero ¿para qué queremos saberlo?

Las zonas de costa han atraído y atraen a muchas personas. Históricamente son zonas con muchas ventajas para el transporte, la instalación de las industrias y las posibilidades de trabajo. Buena muestra de esta importancia la encontramos en Europa, donde más del 40% de la población vive en zonas costeras. Esto hace que analizar los posibles cambios en estos sectores sea de vital importancia para el futuro de muchas personas.

Precisamente en este contexto, de analizar cómo cambiarán nuestras costas en el futuro se enmarca nuestro último estudio publicado en Environmental Earth Sciences. Este proyecto analiza la evolución de un sector acantilado en la costa norte de Galicia (Ponzos) a lo largo de las últimas décadas empleando distintas técnicas como la interpretación de imágenes aéreas, o los datos obtenidos con drones.

¿Alguna vez has pensado que el acantilado que tienes detrás de ti en la playa se podría venir abajo? No seamos alarmistas, esto no es algo que suceda todos los días, pero estudiar los factores que los desencadenan es muy importante. Especialmente en lugares como Galicia donde los movimientos en masa tienen una importante frecuencia, especialmente durante los inviernos.

En esta investigación se ha comprobado como las zonas acantiladas van ganándole espacio al continente siguiendo un comportamiento cíclico. Los materiales que caen desde el acantilado se acumulan a su pie protegiéndolo de la erosión del mar, pero una vez que las olas consiguen limpiar esta zona se vuelve a reactivar la erosión del acantilado produciendo nuevos movimientos en masa.

Entre el año 2016 y 2018 se ha comprobado como en los seis sectores de análisis se produjo una pérdida de material superior a los 4000 m3. El paradero de este material es muy diverso, pudiendo partir desde la redistribución en la propia playa de Ponzos a su salida hacia el mar por el efecto del oleaje y las corrientes.

¿Siempre sigue el mismo ritmo la erosión de los acantilados? La respuesta es no, se ha podido observar como las tasas de retroceso han aumentado en las últimas décadas, superando en algún caso los 2 metros entre los años 2016 y 2018. Analizar y comprender estas dinámicas es fundamental para mejorar la gestión costera y evitar riesgos para la población que puede encontrarse en estas zonas.

En el caso gallego, no existe una base de datos o un sistema de análisis en detalle de este tipo de eventos, pero en muchas otras regiones/países ya se lleva años analizando como las dinámicas costeras pueden marcar su futuro. Un buen ejemplo de buena práctica en este sentido es el caso escocés, donde a través del proyecto Dynamic Coasts estudian en detalle como cambiará su costa y les otorgan las herramientas necesarias a los gestores públicos para evitar riesgos y mejorar el futuro de la costa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.